Parisa Aryán representa a la Sra. X en “La Más Fuerte” y a Goneril en “Maldita Cordelia”. Estos son sus comentarios sobre estos dos papeles.
“La Más Fuerte” posee la sobrecogedora fuerza de un “diálogo solitario” en el que el orgullo y la prepotencia de una mujer que vive en un mundo inventado se derrumban gradualmente ante el descubrimiento de la realidad de su propia vida. Se enfrenta con una mujer mejor que ella en todos los sentidos, una mujer real y fuerte, de la cual ella es solamente una mera sombra, una muñeca creada a imagen y semejanza de esa mujer perfecta que la observa sin decir una sola palabra, tirando implacablemente de un hilo invisible hasta que consigue hundirla. El tema de la infidelidad, tan presente en el teatro, en el cine y en el arte en general, es tratado por Strindberg con la peor brutalidad: la que está escondida tras el silencio, la calma aparente y las apariencias. Es un verdadero reto y un gusto para una actriz experimentar la catarsis de sentimientos de este personaje.
Se puede decir que “Maldita Cordelia” es la versión más original de “El Rey Lear” de Shakespeare. En el teatro, al igual que en la vida, solemos olvidar “el otro lado de la historia”, el otro punto de vista. Este monólogo trata ese otro punto de vista de la manera más divertida y original – nadie piensa nunca en lo que pasó por la mente de Goneril, la hija mayor de Lear, para hacer las cosas que hizo. Lo más bello de este monólogo es que, tras esa Goneril transformada en típica madrileña, en una especie de chica Almodóvar inocente y mala a la vez, manipulando a su entrevistador a su antojo, hay una mujer profundamente dolida... y no es difícil empatizar con su dolor. Es un caramelo, tanto para la actriz como para el público.
Parisa Aryán